En 2001, la UNESCO proclamó que la lengua, la música y el baile garífuna debían estar entre las obras maestras del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Los garínagu son descendientes de los caribes, los arawak y de tribus africanas, y su lengua su cultura y sus tradiciones, que todavía conservan, son ricas y vibrantes.
Originarios de las islas de la Bahía de Honduras, llegaron a Belice el 19 de noviembre de 1802, y conforman casi el 7% de la población beliceña, siendo su presencia más notable en Punta Gorda y Dangriga así como en las aldeas de Seine Bight, Hopkins, Georgetown y Barranco.
Las generaciones antiguas solían dedicarse a la pesca y a la agricultura. Muchos miembros de la generación más joven de garífunas participan en la administración pública, y han tenido éxito en las artes y en la música.
Se ha realizado un esfuerzo muy importante para preservar los rituales tradicionales y las prácticas culturales, gracias al cual se ha logrado el reconocimiento de la UNESCO (Organización de Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura)