Serpenteando a través de las planicies bajas del distrito de Belice están las corrientes constantes del caudaloso río Belice donde antaño habitaran los mayas y los primeros colonizadores, que cultivaban y comerciaban a lo largo de esta poderosa arteria fluvial.
Las vías fluviales, que alguna vez fueron zonas de tráfico intenso en la época colonial de la caoba, cruzan gran parte del distrito creando hábitats con abundante vida silvestre. En las cercanías de sus riberas y lagunas se encuentran las antiguas aldeas criollas con nombres como Double Head Cabbage, Bermudian Landing y Crooked Tree, donde abundan las nueces de la India, granjas de tilapia y aves acuáticas. Este distrito también alberga la mayor ciudad del país, la Ciudad de Belice, antigua capital de Belice. El distrito de Belice vibra con su mezcla de lo entrañable del pasado y la comodidad de lo moderno.
Los visitantes pueden disfrutar de las siguientes atracciones: los templos mayas de Altun Ha donde se encontró la famosa Cabeza de Jade; las magníficas cigüeñas jabirú del Santuario de Vida Silvestre Crooked Tree; los monos aulladores negros en el Santuario Comunitario Baboon y las históricas islas frente a la costa de la Ciudad de Belice. St George’s Caye es el lugar donde se libró la batalla de 1798 durante la cual los británicos vencieron a los españoles para hacer valer su derecho a poseer el territorio de Belice.
Todos los vuelos internacionales aterrizan en el Aeropuerto Internacional de Belice, a pocas millas de la Ciudad de Belice. Ahí, los visitantes pueden ser recibidos por el personal de los hoteles, pueden rentar un automóvil o pueden tomar otro vuelo para ir a otras partes del país.
Ciudad de Belice
La Ciudad de Belice, con su armoniosa mezcla de etnias, es conocida por ser el epicentro cultural y de negocios del país, así como la puerta de entrada para miles de pasajeros de los cruceros que llegan a Belice. Se trata de un destino turístico en sí mismo por su variedad de centros históricos y culturales, su encantadora arquitectura colonial y las grandes excursiones y atractivos que ofrece: desde ir de compras e ir a cenar, hasta los recorridos arqueológicos y las aventuras en los ríos selváticos.
La Ciudad de Belice, con su efervescente puerto, es el centro comercial del país. Aquí se concentran los hoteles más grandes del país, así como centros de convenciones, servicios profesionales, restaurantes, bares, la vida nocturna, la única terminal de cruceros, el Museo de Belice y numerosos lugares históricos. Las islas frente a la ciudad ofrecen la posibilidad de realizar idílicas excursiones de un día para esnorquelear, bucear o relajarse.