Por qué Belice es el destino perfecto para tu luna de miel prenatal
Tanto si estás esperando a tu primer, segundo o quinto bebé, todos estamos de acuerdo en que el embarazo no es precisamente unas vacaciones. ¡Pero eso no significa que no puedas tomarte unas! La «babymoon» merece tanta atención como la luna de miel. Ante la avalancha de responsabilidades que conlleva la maternidad, un paraíso tropical es lo único que quizá no te provoque náuseas. La Asociación Americana del Embarazo aconseja a las madres que el momento ideal para viajar es durante el segundo trimestre. Teniendo esto en cuenta, aquí tienes algunas razones por las que Belice debería ser tu destino para la luna de miel prenatal.
Belice es el destino perfecto para los que disfrutan de una «babymoon»:
- Descanso y relajación. Aunque es posible que la palabra «relajarse» no forme parte del vocabulario actual de las futuras mamás, un viaje a Belice para descansar y relajarse es justo lo que les ha recetado el médico. Desde retiros de yoga y spas de bienestar hasta cenas al atardecer, las Islas del Norte lo tienen todo.
- Lista para una sesión de fotos de embarazo. Ya sea un paseo por la costa de Placencia o un chapuzón en una cascada (de fácil acceso), estos paisajes idílicos son el telón de fondo perfecto. Imagínate tu silueta de embarazada iluminada por la puesta de sol sobre el mar Caribe…se me pone la piel de gallina.
- Opciones gastronómicas infinitas. ¿Te apetece un mango? Hopkins te tiene cubierto. ¿No te apetece la (fabulosa) comida callejera? No hay problema, un plato de arroz con coco y frijoles te sacará del apuro. Si te sientes especialmente exigente, la gran variedad de culturas de Belice tiene un plato incluso para las mamás embarazadas más exigentes.
- Aprovecha al máximo los festivales. Cuando llegue el pequeño, pasará un tiempo antes de que puedas visitar lugares más aventureros. ¿Por qué no aprovechas para disfrutar de ellos ahora? Desde festivales gastronómicos hasta rituales tradicionales, hay sitios a los que ir durante todo el año. (Un consejo: si te apetece chocolate, no te pierdas el extravagante Festival del Chocolate que se celebra en mayo).
- Relajarse en la playa. A veces , lo único que necesitas es un buen rato de desconexión a la antigua usanza… en la playa, claro está. Acércate a The Split, en Caye Caulker, para tomarte unas refrescantes piñas coladas (sin alcohol). Da un pintoresco paseo en barco hasta Shark Ray Alley, donde podrás dar de comer a tiburones de verdad. O tumbarte en la arena sedosa mientras tu pareja practica paddle surf a unos metros de distancia también suena ideal.
Hay un sinfín de itinerarios entre los que elegir a la hora de planificar tus vacaciones de «babymoon». Si necesitas más ideas, no dudes en enviarnos un correo electrónico a [email protected] o llámanos al número gratuito 1-800-624-0686.