Disfruta del turismo responsable con estos elementos característicos de cada distrito de Belice
Podría ser el sabor ahumado de la llama viva de unfogón, o las yemas de los dedos manchadas por pelar una semillade achiote. Quizá sea el picante sutil de uno de los chiles más pequeños del mundo —el «chile pájaro», de menos de un milímetro de longitud— que se sirve con sencillez en todos los hogares mayas yucatecos. Si el mundo marcha por el estómago, lo mismo ocurre con los viajes; por eso las vistas, los olores, los sonidos y los sabores de un destino simplemente se te quedan grabados mucho después de que las marcas del bronceado tropical se desvanezcan. En Belice, planificar aventuras gastronómicas también se superpone con el humilde estilo de vida que cada beliceño lleva, sin saberlo, como experto culinario —y en turismo responsable—.
Para los viajeros que buscan su próxima aventura gastronómica, ¡aquí te contamos cómo cada distrito de Belice continental puede convertirse en un recorrido por los sabores! Descubre el origen de esta cultura, donde el patrimonio indígena y las prácticas agrícolas sostenibles se transmiten de generación en generación con este itinerario por Belice.
Distrito de Corozal
Si Corozal es famoso por las aguas azul claro de su bahía y sus tranquilos pueblos pesqueros, ¡tu primer plato estrella del menú tiene que ser sinónimo de marisco! La costa del extremo norte cuenta con yacimientos mayas ocultos y un acogedor encanto costero.

NO TE LO PIERDAS: Disfruta deun día de ensueño en la costa visitando el pueblo de Sarteneja, cuya historia sigue estando ligada a los recursos y la conservación de la Barrera de Coral de Belice. Además, los pescadores tradicionales siguen recurriendo a las habilidades artesanales de los carpinteros navales locales.
COMER: Dado queel arrecife es parte indisoluble de su pesca sostenible a pequeña escala, prueba un pargo capturado a mano, frito entero y servido con«cortido», una salsa de cebolla encurtida aderezada con habanero fresco.
EXTRA: Pruebauna excursión de voluntariado de un mes en Wildtracks, a orillas de la laguna de Shipstern, un reconocido centro de rescate y rehabilitación de fauna silvestre que se dedica a cuidar manatíes y monos aulladores negros enfermos, heridos y huérfanos.
Distrito de Orange Walk
Como cuna del primer auge azucarero de Belice en el siglo XIX y, posiblemente, la capital de la comida callejera del norte, descubrir Orange Walk es una experiencia polifacética endulzada con azúcar de caña pura.

NO TE LO PIERDAS: Descubrela sostenibilidad en la práctica con el café arábica y robusta artesanal, cultivado a la sombra y respetuoso con las aves, de la finca Gallon Jug Estate, cosechado a mano por agricultores locales durante una visita con cata.
COMER:La cocina mestizabrilla con platos estrella como el escabeche, una sopa de caldo claro con cebollas españolas dulces y pollo asado acompañada de tortillas de maíz frescas, o un bocado informal que ha ganado especial popularidad en Orange Walk, como el salpicón: una mezcla de tomate, cebolla, cilantro, lima y carne de cerdo sazonada y ahumada lentamente sobre un fogón.
EXTRA: Ningunaexcursión a las zonas salvajes del norte de Belice, como el yacimiento maya de Lamanai, rodeado de selva, puede comenzar sin pedir unos tacos económicos de Orange Walk en los puestos de madera familiares que hay al borde de la carretera. Sumérgete en el ambiente del lugar pidiendo un zumo de caña de azúcar para acompañar.
Distrito de Belice
Más allá de ser simplemente la antigua capital y un cómodo punto de partida, el distrito de Belice atrae a los visitantes con sus lagunas de gran belleza y su fauna silvestre.

NO TE LO PIERDAS: Navega por las lagunas de Crooked Tree, una reserva natural y santuario de aves gestionada por la comunidad, cuya conservación se financia con la entrada que paga cada visitante, para observar aves desde un crucero.
COMER: ¿Alguna vez has visto cómo crecen los anacardos en los árboles? Durante tu estancia en el valle del río Belice, prueba los anacardos recién tostados y el fruto —que crece de forma peculiar en el exterior del árbol— en mermeladas, jaleas e incluso en vino.
EXTRA: La cultura criolla está muy presente en la ciudad de Belice, al igual que su pasado colonial. Los platos típicos británicos, como el dulce de horno «pudding pone», adquieren un toque beliceño gracias a los tubérculos, las especias locales y el coco fresco rallado a mano.
Distrito de Cayo
A menudo se describe a Cayo como la faceta más aventurera de Belice, y está íntimamente ligada almaíz: un cereal sencillo pero ancestral que en su día fue sagrado para la cultura y la mitología mayas y que aún hoy abunda en la región.

NO TE LO PIERDAS: Desde la cosecha de las variedades locales hasta la molienda en una losade metate, descubrir el maíz con la Cooperativa de Mujeres de San Antonio —formada íntegramente por mujeres— no solo supone apostar por el turismo responsable en la mayor comunidad maya de todo Belice, sino también por la conservación de su patrimonio, su cultura y sus tradiciones. Poblada principalmente por mayas yucatecos, disfruta de una experiencia de primera mano (y deliciosa) en una clase de cocina, o prueba tus habilidades en tradiciones ancestrales como la alfarería y el bordado.
COMER: ¡El poder de la comunidad y el espíritu compartido de conservación se palpan en el aire, sobre todo cuando los ingredientes siguen cultivándose de forma ecológica siguiendo antiguas prácticas mayas y se obtienen en un radio de 32 kilómetros alrededor de San Antonio Village! Para vivir una auténtica inmersión en la cultura maya, pide cualquiera de las sopas de Upe Nai —como la sopa de gallina, el atol de masa o el poc chuc—, que no están completas sin las tortillas de maíz hechas a mano al momento.
EXTRA: Visita gratis el Belize Raptor Center y déjate inspirar por las aves rapaces rescatadas o rehabilitadas que han resultado heridas o han quedado huérfanas; saldrás con ganas de conservar tanto a las aves rapaces como su hábitat.
Distrito de Stann Creek
El distrito de Stann Creek, puerta de entrada a las aventuras en la selva y de gran diversidad cultural, sigue mostrando claramente sus raíces agrícolas: la siempre pintoresca Carretera de los Colibríes serpentea entre huertos de cítricos y plantaciones de plátanos hasta llegar a la costa caribeña.

NO TE LO PIERDAS: Observa, escucha y aprende sobre los tambores garífunas de la mano de los maestros en la localidad costera de Dangriga o en el pueblo de Hopkins, donde se honra la herencia africana y se baila hasta la hora de la cena. ¡Prueba platos tradicionales garífunas como el sahou, el hudut o el sere para poner el broche final a tu clase!
COME: Acércate a la idílica localidad costera de Placencia para disfrutar de un batido de algas bien frío: una alternativa de la acuicultura rica en minerales que está creando nuevos sumideros de carbono y contribuyendo a restaurar la diversa vida marina de la región en el mar Caribe. ¡La nuez moscada recién rallada, la leche, el azúcar, la vainilla e incluso el ron hacen que este batidode Eucheumasea tan dulce como sostenible!
EXTRA: Recorre a caballo los campos de azahar y brotes de cacao a los pies del Gigante Durmiente; recoger tu propia naranja no podría ser más gratificante.
Distrito de Toledo
El distrito menos desarrollado de Belice destaca por su ambiente relajado y está repleto de las islas menos visitadas, pueblos mayas tradicionales y yacimientos mayas excepcionales, como Lubaantum. ¡Por no hablar de que es la capital del chocolate del país!

NO TE LO PIERDAS: Los que se sienten como pez en el agua pueden alcanzar la fama en la pesca con mosca persiguiendo al codiciado permit, un pez deportivo sujeto a estrictas normas de captura y liberación en Belice, razón por la cual Punta Gorda es considerada la capital mundial del permit.
COME: ¡Disfruta de un festín digno de un dios maya con «cacao broma», fermentando, secando, tostando y moliendo a mano tus propios granos de cacao, cosechados por un pequeño agricultor ecológico y de comercio justo! Podrás degustar el producto final, ya sea en forma líquida con la versión maya del chocolate caliente o en tabletas de chocolate moldeadas a mano in situ. EXTRA: Descubre cómo se elabora uno de los rones más sostenibles del mundo a partir de solo tres sencillos ingredientes en la Copal Tree Farm, una finca ecológica de 1200 hectáreas situada a las afueras de Punta Gorda, donde se encuentra una destilería con cero residuos.