Chocolate maya, ritmos garífunas y el antiguo Caracol: el príncipe Guillermo y Kate visitan Belice
Durante cuatro días, el mundo fue testigo de cómo Sus Altezas Reales el duque y la duquesa de Cambridge degustaron, bailaron, exploraron y descubrieron lo que tanto gusta desde hace tiempo a visitantes y lugareños de esta pequeña joya, repleta de encantos naturales y culturales. Sus Altezas Reales el duque y la duquesa de Cambridge visitaron Belice del 19 al 22 de marzo con motivo del Jubileo de Platino de Su Majestad la Reina.
Belice fue la primera parada de la gira por el Caribe para celebrar los 70 años de reinado de la reina Isabel II. En una soleada tarde tropical, el príncipe Guillermo y Kate pisaron suelo beliceño y fueron recibidos con una salva de 21 cañonazos antes de partir a explorar las maravillas de esta joya. Su visita les llevó a la costa sureste de Belice, donde se sumergieron en las culturas maya y garífuna, y luego a las onduladas colinas del oeste de Belice, donde exploraron las antiguas ciudades mayas del país. Si quieres vivir Belice como lo hicieron los miembros de la realeza, aquí tienes lo más destacado de la visita del príncipe Guillermo y Kate.
Una experiencia de chocolate «del grano a la tableta». Empezar el día con chocolate siempre es una buena idea, y eso es precisamente lo que hicieron el príncipe Guillermo y Kate. Su primera parada en Belice les llevó al acogedor pueblo de Maya Center, donde aprendieron sobre la elaboración tradicional del chocolate maya. Creada por primera vez por los antiguos mayas, la elaboración del chocolate comienza con la extracción de los granos de cacao (semillas), que se secan y luego se tuestan. A continuación, los trocitos de la cáscara del grano de cacao se muelen para producir chocolate puro. Tanto el príncipe Guillermo como Kate probaron a moler el chocolate utilizando herramientas de piedra tradicionales mayas. A continuación, degustaron chocolate negro y con leche untado en una tortilla de maíz endulzada, seguido de una bebida de chocolate. En medio de todas estas delicias, la duquesa comentó que sus hijos estarían «muy celosos» de su experiencia con el chocolate, y no podríamos estar más de acuerdo. Vive esta experiencia real reservando una aventura chocolatera durante tu visita.
Prueba los sabores y siente los ritmos garífunas. En las playas de arena de Hopkins Village, el duque y la duquesa disfrutaron con entusiasmo del ambiente soleado, la comida tradicional y el baile al son de los ritmos garífunas. Se sirvió«hudut», unasopa sustanciosa a base de coco, junto con unas gachas de yuca conocidas como«sahou». El príncipe Guillermo estaba radiante mientras se balanceaba al compás de la Punta. P.D.: Bailar la Punta se considera casi un rito de iniciación en un viaje a la costa sureste de Belice y creemos que el duque lo superó con nota. Experimenta la vibrante cultura y los sabores intensos de los garífunas reservando una clase de cocina o comiendo en un restaurante garífuna local.
Sumérgete en la segunda barrera de coral más larga del mundo. Según los viajeros, este lugar alberga algunos de los mejores puntos de buceo y snorkel del mundo, por lo que no es de extrañar que se incluyera en el itinerario real. La Barrera de Coral de Belice alberga multitud de peces de colores, tortugas marinas, rayas que se deslizan, simpáticos tiburones nodriza y un arcoíris de corales, todo ello bajo las aguas azules del mar Caribe. El príncipe Guillermo y Kate lo presenciaron de primera mano y se maravillaron ante la belleza y los esfuerzos de conservación que se han llevado a cabo para proteger este lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Reserva una aventura de snorkel o buceo y contempla de cerca las maravillas del arrecife.
Disfruta de las vistas de la selva desde lo alto de Caana. En lo más profundo de la Reserva Forestal de Chiquibul, en las Montañas Mayas, se encuentra el impresionante yacimiento de Caracol. La grandeza del yacimiento se refleja en su inmenso tamaño, sus numerosos monumentos tallados y la belleza de su templo principal, Caana (Palacio del Cielo). El templo tiene una altura de 43 metros, lo que lo convierte en una de las estructuras construidas por el hombre más altas del país. El duque y la duquesa subieron a Caana y disfrutaron de las vistas panorámicas de la selva circundante. Si vas a visitar Caracol, haz una visita guiada para vivir una experiencia más enriquecedora y aprender sobre las antiguas dinastías que en su día gobernaron la zona.
Sigue los pasos de la realeza en Cahal Pech. La visita real concluyó con una recepción de gala vespertina en el yacimiento de Cahal Pech. Con vistas a las ciudades gemelas de San Ignacio y Santa Elena, este yacimiento no es ajeno a la realeza y fue en su día un antiguo centro ceremonial maya del que aún se conservan templos, palacios y un campo de juego de pelota, lo que lo convierte en el lugar ideal para recibir al duque y a la duquesa. Un abundante festín que se extendía hasta donde alcanzaba la vista dio la bienvenida a los invitados, inspirado en la cocina maya y mestiza. Entre los platos favoritos de todos los días se encontraban los tamales, el ducunu (tamalitos) y el atole (gachas de maíz). Para la ocasión también se sirvieron platos especiales como la sopa de relleno blanco, marisco y dulces de chocolate. Aunque la comida no está incluida en la visita habitual a Cahal Pech, reserve una fecha y disfrute de su propio picnic real en Cahal Pech.
Ahora que ya tienes una guía para crear tu propio itinerario de lujo, ¿estás listo para reservar tu aventura en Belice? Te esperan una gastronomía que te hará la boca agua, paisajes espectaculares y experiencias culturales que te cambiarán la vida.
Fotos cortesía de: la Oficina de Prensa del Gobierno de Belice y la cuenta de Twitter del duque y la duquesa de Cambridge